Vergüenza ajena…
Se realizó el Ejercicio militar más importante de América Latina: El Crucez. Inexplicablemente, la Fuerza Aérea Argentina no participó; a pesar de que la misma siempre estuvo presente en éstos y ya tenía preparado el contingente de aeronaves McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk y el personal necesario para su operación en Recife, Brasil.
Después de seis meses de planificación, los aviones de la Fuerza Aérea quedaron en tierra, observando cómo los cazabombarderos de Francia, Chile, Venezuela y Brasil se entrenan y adquieren experiencia.
Lo que hizo el Congreso argentino no tiene nombre. La desidia de los senadores y diputados de ese país que no autorizaron por falta de tiempo la salida de la delegación argentina debido al exceso de trabajo en otros menesteres, es algo que se viene repitiendo, ya que anteriormente por el mismo motivo la Armada tuvo que suspender dos ejercitaciones con Chile en el año pasado.
Lo peor es que el software utilizado en el ejercicio es de diseño argentino, por lo cual se tuvo que autorizar expresamente al personal que integraba al equipo del mismo;,ya que si no iban se cancelaría el ejercicio.
La Argentina, ha vuelto a perder una oportunidad de oro, de ejercitarse junto a otras 80 aeronaves de cinco nacionalidades; y eso que era una de las pocas oportunidades que tenían los pilotos de ejercitarse profesionalmente, sobre todo ahora, que lo que faltan son horas de vuelo e incentivos para que los pilotos militares no pasen a la aeronáutica civil.
Es hora de ponerse a trabajar en serio.
Etiquetas: McDonnell Douglas A-4AR Fightinghawk